lunes, 23 de mayo de 2016

Un reencuentro, hace tiempo.



Sitios de despedidas

Hace ya varios años que dejé de vivir en Monterrey, y hace algo más de tiempo que había conocido en aquellas tierras a una niña bastante especial, con un cariño muy sincero y por demás cariñosa. Siempre que nos era posible estábamos juntos, y nunca nos cansábamos de abrasarnos, especialmente ella con sus super abrazos asfixiantes. Ella era muy menor que yo, así que siempre traté de bien influenciarla, y aconsejarle de modo que apoyara ese aprendizaje de saber cuidarse uno mismo.

...

En fin, el tiempo pasó y ella ha crecido y temo el momento en que se de cuenta que yo jamás nada tuve de especial. También ha sido muy exitosa y rebasa por mucho mi carrera de vida, a pesar de que yo cuente con varios años más.
¿Como mantener en una persona que valoras tanto, ese sentimiento de que le tienes un cariño protector, si cuando crece deja de necesitarlo? Pues lo que ocurre es que ese cariño debe evolucionar, debe crecer junto con esa persona a la que cuidas.

Quizá hace años le procurabas consejos y protección, después confianza, después confidencialidad...
No es posible mantenerse en una misma etapa siempre, por bella que sea.

Hace ya unos años volvimos a encontrarnos, ahora en Guanajuato...   y fue una tarde llena de emociones. Finalmente llegó la hora de despedirnos nuevamente, esperando el futuro encuentro...   y nuevamente fue bien doloroso.

Recuerdo sus ojitos mirándome justo antes de la despedida, la recuerdo con su poca estatura y aun algo inocente para haber viajado sin que yo supiera si ya sabe cuidarse...   ha crecido, y en parte quiero ver a esa niña...   pero el tiempo pasa...

Cuando ya me encontraba en la central de autobuses, traté de componer mi semblante, no quería que me vieran tan melancólico aunque solo hubieran desconocidos...   Fui al baño a lavarme la cara, me subí yo mismo el ánimo, y al mirarme al espejo...   vi que no podía ocultarlo...

Me sentía vacío...

No entendía claramente mis sentimientos hasta vi yo mismo mis ojos...   y al haber estado cerca nuevamente de ella, y de alguien que me recordaba esos buenos tiempos en Monterrey, y haberme despedido nuevamente, me dejó vacío...

Te mando un fuerte abrazo...   y espero que el camino nos junte nuevamente...   cualquiera que sea nuestro destino...


Fotografía que le envíe al llegar a casa para decirle que había llegado con bien...