jueves, 21 de abril de 2016

El Libro de la Selva, películas, libro y vivencias.

El día de ayer fui a ver la nueva película de El libro de la selva. ¿Fue buena, mala, aceptable? Aun después de pensarlo algunas horas, no he logrado responder esa pregunta.
¿Qué es lo bueno o lo interesante de El libro de la selva? Yo no crecí con la película animada de Disney. La influencia de estos cuentos llegó a mi por el grupo de scouts en que estuve cuando fui niño.

En los grupos de scouts con sistema tradicional en México, los niños menores de 11 años son instruidos con temáticas basadas en El libro de la selva. Entran a la sección de "manada", donde son dirigidos por Akela e instruidos en la venerable ley de la selva: Nunca debes matar si no es para comer, siempre debes respetar la creación de la naturaleza, sean bichos, animales o plantas. 


Vera Barclay, la primer Akela scout.

No debes olvidar 2 principales leyes para pertenecer a la manada: 

 - El lobato escucha y obedece al viejo lobo
 - El lobato se vence a si mismo

El la manada le llamamos a la fogata "la flor roja", y los principales niños que son atentos, inteligentes, y ayudan a guiar a los demás, pertenecen al consejo de la roca.Un lobato gana sus insignias scout acumulando conocimiento, técnicas y siendo respetuoso y hacendoso. 

Es todo un orgullo ser lobato y crecer dignamente como persona de bien

Cuando cumplí 15 años y por fin leí El libro de la selva, entendí muchas más cosas, y otras tantas más siguieron ocultas tras la sombra del misterio. El libro de la selva no solo narra las vivencias de un niño que debe volver al pueblo de los hombres, y mucho menos narra únicamente las aventuras de un niño feral que vence a un tigre.



No...








En el ojo de Shere Khan
aparece Mowgli con una postura valeinte


El libro de la selva narra las dificultades con las que un niño crece, narra los momentos en que un niño se va descubriendo a si mismo y sus habilidades, narra cuando las decisiones adultas nos causan conflicto, y el ir descubriendo nuestros propios sentimientos...

Cuando Mowgli, alejado de Bagheera y Baloo, y se ve rodeado de problemas con los monos banderlog, y finalmente se va a salvo por la ayuda de sus amigos ¿quién no ha pasado por algo similar en la edad de transición a la adolescencia?

Si, acuérdate: aquella vez que menospreciaste las decisiones de tus padres, o la autoridad de cualquier persona mayor que quería cuidarte, y llegaste a caer en malas influencias y la pasaste mal. Tal vez pudiste reconocer tu mismo a tiempo que estabas en el lugar equivocado, pero quizá te hizo falta meterte en problemas aun mayores para irte. 


En cualquier caso, fue la ayuda o el consejo de tu misma familia lo que te sacó de esa situación desagradable...   Y así, en cada cuento de ese bello libro, se esconde una enseñanza, y una representación de la vida misma, y de lo difícil que puede ser crecer aprendiendo a ser hombre.

Tan solo comenzar la película (la nueva), se narra un pequeño fragmento de un capítulo llamado: El origen del miedo.
Este capítulo narra desde verdades sencillas pero absolutas, hasta misterios sobre nosotros mismos...

En fin, te recomiendo sobremanera leer el libro, te aseguro que es todo viaje de aprendizaje personal, y te aseguro que con el tiempo te irá llenando más y más, conforme sigas viviendo y aprendiendo cosas que te ayudarán a entender los mensajes que El libro de la selva tiene para ti...
Mensajes de lo dura que es la vida, pero también de lo grande que puedes llegar a ser.

Gracias por tu tiempo
Buena caza, y hasta la próxima luna

"¡Lobatos siempre...   lo mejor!"

lunes, 11 de abril de 2016

Una anécdota de observación - Curiosidades de los niños

Hay niños muy amables llenos de curiosidad.

Hay niños que se acercan curiosos al telescopio pero que ya les implantaron una actitud prepotente. Al exigirme que los deje ver por el telescopio "gratis", yo les digo: "claro que si, solo tienes que decir por favor y acordarte de decir gracias :) ".
Algunas veces me ha pasado que se me quedan viendo confundidos, y no saben que hacer, si acercarse, irse o volverme a preguntar. Se me quedan viendo a los ojos y los insisto: "Anda, acércate a ver, se ve muy bonita la Luna, solo tienes que decirme por favor y gracias".

Las cosas continúan igual, los pobres niños confundidos no saben que hacer, y tampoco les ruego que vean porque ya de antemano fueron mal portados. Finalmente se van y en veces vuelven con un adulto.

Yo les digo de frente lo ocurrido para evitar malos entendidos y a ver si se dan cuenta que es necesario enseñarles esas palabras a sus hijos.

Los niños con los que ocurre esto tienen de 7 a 9 años. No son niños tontos como para no entender de modales. Así que me sorprende la idea de que sus padres les han enseñado más malos modos, que buena educación, al grado que no entienden lo que es buena educación cuando la necesitan.

Finalmente quiero decirles que no duden que me gusta compartir esto con cuanta gente sea posible. Si no quisiera compartir mi telescopio, lo pondría en mi azotea o me iría lejos. Pero decido ir a algún lugar público para que la gente sepa que solo un poco de observación puede ser muy sorprendente.
Jamás le niego la maravillosa vista desde un pequeño telescopio a nadie.